Archivo mensual: septiembre 2010

Slumberland

Agradable ciudad renacentista, herreriana, recuerda a Baeza por donde traza el Duero su curva de ballesta. En un palacete en ruinas, no tanto como nuestra alma, Alfredo, el famoso cocinero toledano ha abierto una casa de comidas. A través de

Slumberland

Agradable ciudad renacentista, herreriana, recuerda a Baeza por donde traza el Duero su curva de ballesta. En un palacete en ruinas, no tanto como nuestra alma, Alfredo, el famoso cocinero toledano ha abierto una casa de comidas. A través de

Malasombra

Llegó solo, venía por su cuenta, sin compañía y le gustaba Bambino. Se junto con los otros. Un matrimonio joven, un viejo con boina y dos hijos, chico y chica. Al estar el viejo de non les vino bien y

Malasombra

Llegó solo, venía por su cuenta, sin compañía y le gustaba Bambino. Se junto con los otros. Un matrimonio joven, un viejo con boina y dos hijos, chico y chica. Al estar el viejo de non les vino bien y

Jerusalén

Mi abuela decía Jesusalén por Jerusalén, se conoce que pensaba que el nombre se lo habían puesto a la ciudad por el hijo de Dios. Juana, la Coleta, decía Mariadolid,  y nos reíamos de ella, fue el primer año de

Jerusalén

Mi abuela decía Jesusalén por Jerusalén, se conoce que pensaba que el nombre se lo habían puesto a la ciudad por el hijo de Dios. Juana, la Coleta, decía Mariadolid,  y nos reíamos de ella, fue el primer año de

Tablilla

La tablilla viene a ser donde se anuncian los óbitos y funerales consiguientes por medio de esquelas colocadas dentro de ella. Antes eran armaritos de madera que tenían un cristal con llave, de ahí el nombre. Ahora son paneles de

Tablilla

La tablilla viene a ser donde se anuncian los óbitos y funerales consiguientes por medio de esquelas colocadas dentro de ella. Antes eran armaritos de madera que tenían un cristal con llave, de ahí el nombre. Ahora son paneles de

Nevski

Nunca veré el hielo azul de Groenlandia, ni las vallas metálicas de las canchas de baloncesto callejeras en Nueva York. No admiraré el color rojo de las redundantes piedras de Petra, por supuesto. No saldré de aquí. Nunca. Malditas gafas.

Nevski

Nunca veré el hielo azul de Groenlandia, ni las vallas metálicas de las canchas de baloncesto callejeras en Nueva York. No admiraré el color rojo de las redundantes piedras de Petra, por supuesto. No saldré de aquí. Nunca. Malditas gafas.

Stairway

¿Dónde demonios llevará esa maldita escalera? Llevaba toda la tarde haciéndose la misma pregunta, a pesar del miedo y los nervios, o quizás por eso. Lo que había visto por la mañana significaba su perdición. Una casualidad, estar en el

Stairway

¿Dónde demonios llevará esa maldita escalera? Llevaba toda la tarde haciéndose la misma pregunta, a pesar del miedo y los nervios, o quizás por eso. Lo que había visto por la mañana significaba su perdición. Una casualidad, estar en el

Londres llama

Londres llama a la guerra a gritos y a todos los pueblos. El crujido del mimbre del que está hecho el sillón parece directamente conectado al cerebro, se oye amplificado, por encima de los alaridos, los golpes  y las llamadas

Londres llama

Londres llama a la guerra a gritos y a todos los pueblos. El crujido del mimbre del que está hecho el sillón parece directamente conectado al cerebro, se oye amplificado, por encima de los alaridos, los golpes  y las llamadas

Lazadas

Aprendió de muy pequeño a meter los cordones en el calzado. Primero cruzándolos: metía el cordón en los dos agujeros de arriba, lo igualaba e iba metiendo un extremo en el agujero contrario de abajo, esto es, el de la

Lazadas

Aprendió de muy pequeño a meter los cordones en el calzado. Primero cruzándolos: metía el cordón en los dos agujeros de arriba, lo igualaba e iba metiendo un extremo en el agujero contrario de abajo, esto es, el de la

Nubes

(A Nora Bengotxea, autora del primer párrafo, origen e inspiración del resto) Se ven nubes negras, parece que amenaza tormenta, de esas secas y estériles que lejos de refrescar el ambiente lo enrarecen, convirtiéndolo en irrespirable. Tormenta yerma que solo

Nubes

(A Nora Bengotxea, autora del primer párrafo, origen e inspiración del resto) Se ven nubes negras, parece que amenaza tormenta, de esas secas y estériles que lejos de refrescar el ambiente lo enrarecen, convirtiéndolo en irrespirable. Tormenta yerma que solo

Melek Taus

Primero Dios creó a Melek Taus de su propia iluminación. Después creó a los otros seis arcángeles. Cuando los hubo creado, ordenó a los otros seis arcángeles que le trajeran polvo de la tierra y con ese polvo construyó el

Melek Taus

Primero Dios creó a Melek Taus de su propia iluminación. Después creó a los otros seis arcángeles. Cuando los hubo creado, ordenó a los otros seis arcángeles que le trajeran polvo de la tierra y con ese polvo construyó el