El Saludo
Cuando yo trabajaba en la gasolinera, hace ya docientos cincuenta años por los menos, los agricultores madrugaban mucho, a las seis de la mañana estaba la gasolinera ya llena de tractores y de gente que se iba a trabajar, todos repeinados y oliendo a Varón Dandy ( que era el olor de moda), con un puro en la boca ( ya había carteles de prohibido fumar en las gasolineras, pero es que en Tomelloso siempre hemos sido un poco ácratas), me llamaban mucho la atención los saludos, o mejor la manera de iniciar una conversación mañanera con saludo incluido.
Era de la siguiente manera, un señor ve a otro a trescientos metros de el:
- ¡¡¡ ¿¿¿Ande caminaaaassssss, Julian??!!!! , dice el primero iniciando la conversación a grito pelado.
- ¡¡¡ Al camino Motaaaa!!!!!, dice el aludido Julian, acercándose al primero.
A cada paso de ambos en dirección al interpelante, el tono de la voz iba bajando, logicamente, por la menor distancia entre ambos, hasta que llegados los dos a una separación de un metro o menos entre ambos, se decían a voz suave:
- Buenos días.
- Buenos días.
Y continuaban su conversación en ese tono.
Verbi Gracia bastante aproximada: